SELLO | MIQUEL BARCELÓ

MIQUEL BARCELÓ

DATOS TÉCNICOS DEL SELLO

Número EDIFIL: 4898


Temática: Arte contemporáneo

Fecha de puesta en circulación: 8 de julio de 2014

Procedimiento de impresión: Offset

Papel: Estucado, engomado, fosforescente

Formato del sello: 40,9 x 57,6 mm (vertical)

Dentado: 13 6/11 (horizontal) y 14 2/11 (vertical)

Formato de la hoja bloque: 79,2 x 105,6 mm (vertical)

Valor postal: 3,15 €

Tirada: 250.000 Hojas bloque

Diseño: Juan A. González (Filatelia)

INFORMACIÓN SOBRE EL MOTIVO DEL SELLO

Cuenta Miquel Barceló (Felanitx, Mallorca, 1957) que su afición a la pintura surgió siendo muy niño al ver pintar a su madre: “En casa siempre había material para pintar, libros y cuadros, así que este mundo siempre me resultó familiar”, dice el artista. Pronto comenzó a estudiar en la Escuela de Artes y Oficial de Palma de Mallorca para pasar, poco tiempo después, a la Escuela de Bellas Artes Sant Jordi, de Barcelona, a la que apenas acudió a clases, optando por una formación autodidacta. En su primer viaje a París (1974) descubre la pintura de Paul Klee, Jean Dubuffet y las obras del Art Brut, por las que siente un interés especial. Continúa su formación con la lectura de manifiestos y obras de los pintores más vanguardistas, a la vez que explora y aprende de los cuadros de Lucio Fontana, Mark Rothko y Jackson Pollock, entre otros.

A mediados de los años 70 Barceló realiza sus primeras exposiciones y, en 1976, expone en Mallorca un montaje de 225 cajas de madera con tapas de cristal en las que introduce materiales orgánicos en descomposición, como plátanos, arroz hervido, carne y pan. Más tarde experimenta con lienzos cubiertos con gruesas capas de pintura que deja a la intemperie y las somete a las reacciones físicas de oxidación y cuarteamiento. Su arte continúa en evolución y en la década de 1980 es requerido por los principales museos y galerías de todo el mundo. En 1988 hace el primer viaje a África y descubre Malí, donde pasa largas temporadas, cuyos paisajes, colores y formas de vida deja plasmados en una serie de cuadros realizados a lo largo de los años.

Para la Catedral de Palma de Mallorca crea un retablo cerámico de grandes dimensiones, inaugurado en 2007, que recrea el milagro de los panes y los peces. Una de sus obras más universales es la decoración de la cúpula del Palacio de las Naciones Unidas, en Ginebra (Suiza). Conocida como “Sala de los Derechos Humanos y de la Alianza de Civilizaciones”, cubre más de 1.400 metros cuadrados y está formada por miles de estalactitas. Pintor, escultor, ceramista y artista polifacético, Barceló ha diseñado cubiertas para libros, logotipos, carteles y decorados para óperas y teatros.