SELLO | MILENIO REINO DE ALMERIA

MILENIO REINO DE ALMERIA

DATOS TÉCNICOS DEL SELLO

Número EDIFIL: 5022


Temática: Efemérides

Fecha de puesta en circulación: 28 de enero de 2016

Procedimiento de impresión: Offset

Papel: Estucado, engomado, fosforescente

Formato: 40,9 x 28,8 mm (horizontal)

Dentado: 14 2/11 (horizontal) y 13 8/9 (vertical)

Efectos en pliego: 25

Valor postal: 0,57 €

Tirada: 220.000 de cada motivo

Diseño: Carlos Sendin & Asociados, S.L

INFORMACIÓN SOBRE EL MOTIVO DEL SELLO

Se conmemora el Milenio del Reino de Almería (1014-2014) con un sello que recoge una composición que pretende unir el pasado y el presente. A través de una litografía de Nicolás Mª Chapuy, del primer tercio del siglo XIX, se muestran los restos de la Alcazaba y la muralla árabe de la ciudad almeriense. Se complementa con una fotografía actual, del fotógrafo Pako Manzano, de una parte de la muralla, que simboliza la ampliación de la ciudad hasta el cerro de San Cristóbal. La imagen incluye el logotipo del Milenio, que representa la silueta de la Alcazaba, símbolo inequívoco del paso de la cultura hispanomusulmana por la capital andaluza.

Tras la muerte de Almanzor estalló una guerra civil en Córdoba por conseguir el poder del califato. De los muchos esclavos de raza eslava que ganaron la libertad como oficiales del ejército destacó uno, Jairan al-Amiri, que luchó para defender al califa legítimo. Jairan fue dado por muerto en una de las tantas batallas que se libraron, aunque realmente estaba malherido. Tras recuperarse de sus heridas se dirigió hacia Almería para reclamar el gobierno de la ciudad, que por entonces estaba en manos del caudillo Aftah. En julio de 1014 decidió sitiar la ciudad y se proclamó rey de Taifa, uno de los 39 que formaron el Califato.

Jairan promovió el desarrollo de la ciudad y favoreció su prosperidad económica dotando a Almería de un gran nivel cultural, social y militar. Su población alcanzó más de 30.000 habitantes.

El reino mantuvo su esplendor hasta mediados del siglo XII cuando, aprovechando la Segunda Cruzada promovida por el papa Eugenio III, fue conquistado por tropas cristianas que provocaron la destrucción y el saqueo de la ciudad.

Pocos años después, Almería fue reconquistada por los almohades hasta su incorporación al reino de Granada en 1237, pasando a formar parte de la dinastía nazarí.

A finales del siglo XV los Reyes Católicos tomaron la ciudad de forma definitiva, debilitando así Granada, que caería a manos de los cristianos en 1492.