SELLO | GUERRAS CÁNTABRAS

GUERRAS CÁNTABRAS

DATOS TÉCNICOS DEL SELLO

Número EDIFIL: 0000

Temática: Varios temas

Fecha de puesta en circulación: 6 de noviembre de 2019

Procedimiento de impresión: Offset

Soporte: Estucado, engomado, fosforescente

Formato: 40,9 x 57,6 mm (horizontal)

Dentado: 12 ¾ (horizontal) y 13 ¼ (vertical)

Efectos en pliego: 16 sellos

Valor postal: 1,50 €

Tirada: 180.000

Diseño: Reproart

INFORMACIÓN SOBRE EL MOTIVO DEL SELLO

Los cántabros ya se habían declarado enemigos de Roma desde antes de las conocidas Guerras Cántabras. En combate, para defenderse, llevaban una coraza, casco de cuero y escudo. Para el ataque, solían usar dardos, lanzas, espadas pequeñas y puñales, así como un hacha de doble filo.

Eran magníficos jinetes y al combatir, entonaban cantos de guerra siendo considerados hombres especialmente valientes y brutales, así como letales.

Una vez conquistado el territorio de Regio Cantabrorum, los romanos se comenzaron a asentar en el territorio bajando a las tribus de los montes y los castros hacia los valles, donde fueron esclavizados.

En la primavera del 26 a.C, el propio emperador, Octavio Augusto, se dirige en persona a Hispania para supervisar todas las operaciones en la Península, haciendo hincapié en el territorio cántabro. El Imperio se vio obligado a traer 7 legiones debido a la ferocidad de los cántabros. Pero el ejército cántabro se resistía y quedaba impasible ante las cargas.

Una gran ofensiva romana pudo con los cántabros en un primer momento.

En el año 24 a.C., los cántabros lanzaron un contraataque reanudando su actividad bélica tendiendo una emboscada al batallón romano. Su valentía y dotes para la guerra impresionaron a los romanos y a otras culturas, existiendo vestigios de guerreros romanos en lugares tan lejanos como Palestina, Britania o el Danubio. Los romanos tardaron diez años en hacerse con el control de las tierras cántabras, e incluso, no se puede decir que lo lograran por completo.

En el marco de la Exfilna, que este año se celebra en Santander, Correos quiere rememorar este hecho histórico que manifiesta el carácter de estas tierras cántabras, con un sello en el que se aprecia el detalle de un antiguo mapa romano de la zona, así como las verdes montañas que decoran el paisaje de este rincón del norte de España.

En primer plano, una imagen del Monumento al cántabro en Santander. Junto a él, dos de las famosas estelas cántabras, una de ellas, la Estela de Zurita, custodiada en el Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria.