SELLO | EL ROTO

EL ROTO

DATOS TÉCNICOS DEL SELLO

Número EDIFIL:

Temática: Humor gráfico

Fecha de puesta en circulación: 31 de marzo de 2022

Procedimiento de impresión: Offset

Soporte: Estucado, engomado, fosforescente

Formato del sello: 40,9 x 85,6 mm (vertical)

Dentado del sello: 13 ¾ (horizontal) y 13 ¼ (vertical)

Formato de la hoja bloque: 79,2 x 105,6 mm (vertical)

Valor postal del sello: 4,60 €

Tirada: 110.000 Hojas bloque

Diseño: El Roto

INFORMACIÓN SOBRE EL MOTIVO DEL SELLO

Desde hace años, Correos emite una serie filatélica dedicad la humor gráfico, homenajeando a esos artistas de pluma afilada y humor libre. Este año, Andrés Rábago, “El Roto”, es el protagonista de la nueva emisión.

El sello muestra un dibujo de uno de los emblemas de Correos, el buzón amarillo, símbolo indiscutible de la organización. Este tiene como parte superior el sombrero de una seta de tipo amanita. La técnica del dibujo es aguada, tinta, acuarela y rotulador sobre cartulina de 31 x 34 cm.

“El Roto” es un pintor y dibujante. Durante los años setenta y ochenta, bajo el seudónimo OPS, colaboró en numerosos medios como Hermano Lobo, La Codorniz, Triunfo o Madriz.

Con la llegada de la democracia, OPS fue silenciándose y apareció un nuevo seudónimo, “El Roto”, cuya sátira social trata cada día de romper la condición del individuo-masa y alertar a la conciencia de una realidad anestésica.

Los dibujos de “El Roto” se han publicado en periódicos como Diario 16 o el Independiente y, desde hace años, en El País. Paralelamente al dibujo y bajo firma A. Rábago, su obra pictórica tiene también un papel muy importante en su trayectoria. Sus pinturas han sido objeto de numerosas exposiciones, tanto en galerías como en instituciones.

Por el conjunto de su obra obtuvo en 2012 el Premio Nacional de Ilustración, otorgado por el Ministerio de Cultura de España. Una de sus últimas exposiciones tuvo lugar en el año 2019 en el Museo Nacional del Prado y se tituló No se puede mirar, donde se exponía una colección de dibujos, realizada para esta ocasión, en la que coincidió con una exposición de Francisco de Goya, y es precisamente de una obra de este, de quien Rábago toma el título de la exposición. Ambos artistas comparten la misma intención en sus obras: hacemos pensar, preguntarnos a nosotros mismos y ver el lado oscuro y real de la existencia.