SELLO | ANA MARÍA MATUTE

ANA MARÍA MATUTE

DATOS TÉCNICOS DEL SELLO

Número EDIFIL:

Temática: Literatura española

Fecha de puesta en circulación: 29 de mayo de 2026

Procedimiento de impresión: Offset

Papel: Estucado, engomado, fosforescente

Formato: 28,8 x 40,9 mm (vertical)

Dentado del sello:

Efectos en pliego: 25 sellos

Valor postal: 1 €

Tirada: 65.000 sellos

Diseño:

Fotografía:

INFORMACIÓN SOBRE EL MOTIVO DEL SELLO

Ana María Matute nació en el verano de 1935 en Barcelona. De padre catalán y madre castellana, pasó su infancia a caballo entre Madrid y Barcelona, creciendo como niña de las dos ciudades y de ninguna a la vez. Este desarraigo temprano la convirtió en una niña solitaria que, como tantas otras, encontró refugio en los libros: su verdadera escuela, el lugar donde empezó a gestarse la escritora que sería después. Con apenas diecisiete años escribió su primera obra, Pequeño teatro, aunque no la publicaría hasta once años más tarde.

Fue una niña rebelde. La Guerra Civil la enfrentó de golpe con una realidad que quebró el territorio seguro de la infancia y le dejó una convicción profunda: la de la injusticia esencial de la vida. Un sentimiento que forjaría su carácter y que no la abandonó nunca: atravesó toda su obra e hizo de ella una escitora comprometida con los débiles, con los pequeños.

Con su novela Primera memoria, Matute se dio a conocer al gran público y quedó consagrada como escritora al ganar el Premio Nadal en 1959. En ella ya estaban los caminos por los que discurriría su literatura y los grandes temas que la acompañarían siempre: la soledad, la incomunicación, la huida, la evasión.

Se inscribía dentro de la generación del 50, a la que ella misma llamó los “jóvenes asombrados”, ese grupo de escritores marcados por la posguerra que miraban el mundo con una mezcla de desconcierto y lucidez al que también pertenecieron nombres como Juan Marsé, Carmen Martín-Gaite o Rafael Sánchez Ferlosio.

Los Abel, Los niños tontos, Olvidado rey Gudú… son solo algunos de los títulos que configuran una de las obras más singulares de la literatura española contemporánea. Gracias a ella y a su gigante genio narrativo, Ana María Matute fue nombrada académica de la Real Academia Española en 1996 y recibió numerosos reconocimientos, como el Premio Nacional de las Letras Españolas (2007) o el Premio Cervantes (2010). En sus últimos años, sin perder nunca una mirada lúcida ni la ironía en la sonrisa, transmitía en sus entrevistas una mezcla de inteligencia y sentido del humor que la hacía especialmente cercana. Tendía a restar importancia a su propia figura, como si no fuera una de las autoras más relevantes de nuestra literatura ni un referente para tantas escritoras de su generación y de las posteriores.

Siguió escribiendo hasta su muerte, el 25 de junio de 2014, porque nunca entendió la escritura como una elección, sino como una condición. Era, para ella, una forma de estar en el mundo.

Texto de Correos de España


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