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SELLO | CONDE DE CAMPOMANES

CONDE DE CAMPOMANES

DATOS TÉCNICOS DEL SELLO

Número EDIFIL: 3154

Temática: Día del sello

Fecha de puesta en circulación: 21 de febrero de 1992

Procedimiento de impresión: Huecograbado

Dentado: 13 ¼

Formato del sello: 40,9 x 28,8 mm (horizontal)

Valor postal: 27 Pta

Tirada: 10.000.000

INFORMACIÓN SOBRE EL MOTIVO DEL SELLO

Dentro del selecto grupo de hombres de la Ilustración que Carlos III escoge para el gobierno de sus reinos, merece mención especial la personalidad de Don Pedro Rodríguez Pérez primer conde de Campomanes, asturiano de Tineo que nació en Sorriba en 1723 y murió en la Corte en 1802 después de una dilatada vida dedicada al estudio de todos los saberes de su tiempo y en especial a los relacionados con la Administración, que debía superar un atraso de siglos y tratar de incorporarse a la revolución industrial recién nacida. El Conde de Campomanes, además de figura relevante en los reinados de Carlos III y del IV fue un auténtico polígrafo; a la vez que redactaba informes y memorias sobre materias tan prácticas y hacendísticas como las tasas sobre el comercio de granos, el mejoramiento de los terrenos o las dificultades para amortizar los bienes infecundos de los eclesiásticos, traducía los clásicos griegos, publicaba ensayos sobre numismática y epigrafía, cofundaba Sociedades Económicas de amigos del País con su paisano y amigo Jovellanos y sentaba las bases para sistematizar los fondos bibliográficos y documenta, les de buena parte de los archivos españoles, públicos y privados. Mucho debe el Correo español a la etapa postal del Campomanes funcionario, Asesor de la Renta de Correos. 

A su obra más conocida, los Itinerarios de Postas y Caminos, hay que añadir multitud de escritos sobre la organización del Servicio Postal y dos gestiones poco conocidas, fructíferas para el Correo, que dan fe de su habilidad negociadora: puso la casa de Postas en la Puerta del Sol, lo que le costó hacer encaje de bolillos con las casuchas que por detrás la cercaban y puso fin al pleito secular de las Estafetas que la Casa de Oñate venía manteniendo con la Corona desde la llegada de los Borbones; pagó la primera con reales de vellón y a buen precio; la segunda con honores que hicieron de la hija del Correo Mayor la primera mujer académico de la Real Española, siquiera fuese a título honorífico.