ARTÍCULOS DE FILATELIA

SELLO | 400 AÑOS COFADRÍA DE NUESTRA SEÑORA LA VIRGEN BLANCA

400 AÑOS COFADRÍA DE NUESTRA SEÑORA LA VIRGEN BLANCA

DATOS TÉCNICOS DEL SELLO

Fecha de puesta en circulación: 31 de julio de 2014

Procedimiento de impresión: Offset

Papel: Estucado, engomado, fosforescente

Formato de los sellos: 28,8 x 40,9 mm (vertical)

Efectos en pliego: 25

Valor postal: 0,76 €

Tirada: 220.000

Diseño: Tau Diseño

INFORMACIÓN SOBRE EL MOTIVO DEL SELLO

Se conmemora el 400 Aniversario de la Cofradía de Nuestra Señora de la Virgen Blanca, de Vitoria-Gasteiz, con la emisión de un sello que reproduce la imagen de la Virgen y los faroles de vidrio y metal que acompañan la procesión.

El culto a Nuestra Señora de las Nieves, llamada también Virgen Blanca, comenzó en Vitoria con la fundación de la ciudad por el rey Sancho VI, el Sabio, en 1181. La advocación a la Virgen llevó a crear al gremio de los cereros la Cofradía de Nuestra Señora de la Virgen Blanca, en el año 1613. Durante estos cuatro siglos de historia, la Cofradía se ha visto reforzada por el apoyo de los vitorianos y por los festejos que se celebran en honor de la patrona de la ciudad.

La talla de la Virgen Blanca, con el Niño Jesús en brazos es de autor desconocido y data del siglo XIV. Se encuentra en una hornacina de mármol situada a la entrada de la Iglesia de San Miguel, templo gótico-renacentista construido entre los siglos XIV y XVI y nominado Bien de Interés Cultural.

La Virgen Blanca fue declarada patrona de Vitoria en 1921, pero no será hasta 1953 cuando la Corporación municipal establezca el calendario festivo actual. Su festividad tiene lugar todos los años el 5 de agosto.

Las fiestas de Vitoria se inician con la bajada del Celedón desde el campanario de la iglesia a la Plaza de la Virgen Blanca. Este personaje -un muñeco calado con boina, vestido con una blusa típica y siempre acompañado por un paraguas- simboliza al aldeano alavés que se desplazaba desde el pueblo a la ciudad para celebrar las fiestas. En el aspecto religioso, las fiestas comienzan con las Vísperas y posterior procesión del Rosario de los Faroles, cuyo origen se remontan a finales del siglo XIX. La marcha la preside una imagen de la Virgen en una carroza iluminada, a la que acompañan más de 250 faroles bruñidos en vidrio y metal y una colección de carrozas, constituyendo un espectáculo de luz y cristal. A este acto nocturno le sigue la “Procesión del Rosario de la Aurora”, a la que acuden miles de ciudadanos de todas las edades y condiciones entonando el canto del rosario y acompañando a una pequeña imagen de la patrona, que es paseada en andas por los mozos de las cuadrillas. Estos encuentros religiosos están organizados por la Cofradía de Nuestra Señora de la Virgen Blanca, motivo de la emisión.

Texto: Yolanda Estefanía